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Modelo pedagógico

Generamos una representación arquetípica del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Campus Digital es un entorno de aprendizaje centrado en generar, fomentar e incorporar sistemáticamente elementos tecnológicos y digitales al proceso formativo Institucional de la Universidad de La Serena (ULS), Chile. Está basado en tres pilares fundamentales: las Ciencias de la Comunicación Social, las Tecnologías de la Información (TI), y las Metodologías de Enseñanza – Aprendizaje.

Las primeras, como medio para generar un lenguaje efectivo en la construcción del aprendizaje en ambientes digitales, traducido en contenidos audiovisuales que incorporan elementos gráficos y dinámicos que estimulan la interacción con la plataforma. Las segundas, consideradas como un elemento catalizador del aprendizaje, que ofrece una experiencia educativa en un marco de calidad de servicio, entendiendo que, actualmente, las TI son parte de todo emprendimiento humano, del cual la educación no está ajeno.

La metodologías de enseñanza – aprendizaje están contenidas en el modelo pedagógico de Campus Digital, que está centrado en el estudiante y, además, articulado con las orientaciones epistemológicas del modelo educativo ULS. Esto, ante la necesidad de desarrollar competencias orientadas en habilidades de orden superior, que involucra estrategias metodológicas y didácticas en el uso de metadatos dirigidas, por ejemplo, hacia una efectiva búsqueda y análisis de la información. En consecuencia, un desafío que reviste gran importancia, donde Campus Digital procura responder a los requerimientos globales educativos y tecnológicos.

II. METODOLOGÍAS DE ENSEÑANZA – APRENDIZAJE

Campus Digital deriva su modelo pedagógico de los principios epistemológicas del modelo educativo ULS, cercanos al constructivismo. No obstante, no es excluyente respecto de la inclusión de diversos enfoques o teorías de aprendizaje que consideren complementar criterios didácticos y metodológicos que subyacen a algún área del conocimiento. De esta manera, el elemento fundamental es que el modelo pedagógico está centrado en el estudiante y, desde allí, la elaboración de Objeto Virtual de Aprendizaje (OVA) responden a considerar programas de formación que incluyan las necesidades educativas de los estudiantes y, además, las expectativas de los/as docentes para desarrollar habilidades en el alumnado.

Para ello, es necesario considerar diversas perspectivas derivadas del contexto educativo, tales como la amplitud en el uso de las tecnologías y la diversidad de estudiantes presentes en la sala de clases. Esta definición de perspectivas se caracterizan por un carácter pragmático, donde el interés de desarrollar objetos de aprendizaje funcionales al docente y al estudiantado implica considerar más de una teoría de aprendizaje y diversidad de modelos (Morrás, 2010). En este contexto, un modelo relevante para la generación de un OVA es el TPACK, que al permitir articular un conocimiento tecnológico y disciplinar, ha permitido orientar el diseño didáctico, como paso inicial de la formulación de los objetos de aprendizaje.

Las metodologías de enseñanza – aprendizaje contemplan diversidad de estrategias enfocadas al logro de aprendizajes. De esta manera, existe la necesidad de elaborar OVA que respondan al logro de objetivos de aprendizaje presentes en un programa de estudio determinado. Esto, incluyendo niveles taxonómicos medibles y coherentes con las propuestas metodológicas y didácticas.

Cada OVA responde a las necesidades que subyacen a un área de estudio y a la intencionalidad pedagógica que un(a) docente pretende desarrollar con sus estudiantes, siendo necesario que todo recurso elaborado permita desarrollar competencias centradas no sólo en la identificación y memorización de la información, sino, además, en el análisis y evaluación de la información, a través de actividades orientadas a la indagación y que contengan procesos de retroalimentación constante (Valverde, et. al., 2015).

La multiplicidad de recursos de aprendizaje están sustentados en la innovación pedagógica que el/la docente pretenda implementar, procurando que los procesos de formación posean relación lógica con los contenidos y habilidades a desarrollar. Al articular un programa, un elemento importante es la evaluación, en este sentido existe una valoración de los procesos, reflejados en la interacción del/la estudiante con los recursos propuestos en el entorno de aprendizaje. Ésta, avanza hacia una evaluación auténtica y formativa, donde se incluyen procesos de retroalimentación que, en el caso de pre - grado, permiten complementar la formación presencial.

Desde un punto de vista funcional, es necesario considerar perspectivas en el diseño, implementación, monitoreo y evaluación de los cursos. Estas están sustentadas en dos:

  • Perspectiva pedagógica: implica operacionalizar los objetos de aprendizaje, de qué manera se implementan y quienes interactúan en estos procesos, considerando tutores sociales, rol del académico y del estudiante. En este proceso, la implementación del curso considera su monitoreo, verificación de los niveles de desempeño de los/as estudiantes, instancias de retroalimentación, análisis de evaluaciones formativas y sumativas, monitoreo y reporte del uso de los recursos propuestos en plataforma, entre otros.
  • Perspectiva didáctica: corresponde a las propuestas desarrolladas considerando la didáctica del área del conocimiento a la cual pertenecen. Es decir, se orientan las secuencias de aprendizaje de acuerdo a criterios intencionados, derivados del desarrollo de niveles taxonómicos que subyacen a un programa de estudio.

III. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIONES

Un proyecto de educación a distancia no puede considerar a las TI como recursos que puede ser agregado en forma posterior a la formulación de un determinado programa formativo, sino que debe ser considerada de forma transversal y en todas sus dimensiones como elemento catalizador del aprendizaje.

Para respaldar esta afirmación, se propone, por una parte, ofrecer a nuestros estudiantes lo que denominamos una experiencia educativa integral en un marco de calidad de servicio entendido en las siguientes dimensiones:

  1. Estabilidad y tiempos de respuesta de la plataforma educativa.
  2. Incorporación de recursos multimedia y software didácticos.
  3. Proceso de innovación TI constante.

Para dar soporte a (1) es que la ULS es la primera y una de las 3 universidades chilenas en usar OpenEDX como plataformas educativa, primero implantando la versión original y luego adecuándola a las necesidades de nuestros estudiantes. Esta plataforma está compuesta por una aplicación web cross-brower, y aplicaciones móviles para los teléfonos Android e IOS y ofrece una experiencia de usuario comparable a las aplicaciones que nuestros estudiantes usan en su vida cotidiana, con esto se pretende no generar barreras de entrada para el aprendizaje (a distancia) en los estudiantes. La educación a distancia requiere de plataformas que estén siempre disponibles, con tiempos de respuesta óptimos. Por esta razón, es que nuestra infraestructura está desplegada en la nube pública de amazon AWS lo que permite ofrecer a nuestros estudiantes una estabilidad sin precedente en la Institución.

IV. LAS CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL

Un proyecto de educación a distancia debe considerar las ciencias de la comunicación social, como un elemento guía de la didáctica planteada para la construcción de los recursos y contenidos a ser incorporados en él.

Esto significa que el video como recurso educativo, se estructura bajo una intencionalidad, una mirada, un contenido, un tratamiento, un proceso que está destinado a la promoción del ser humano en todas sus dimensiones existenciales, porque entendemos que la educación es un proceso permanente de comunicación, mediación dialógica y participativa en el que la producción comunitaria de conocimientos permite al individuo y a la comunidad formarse en todas sus dimensiones [2].

En este sentido el video busca potenciar la enseñanza - aprendizaje, transmitiendo un conocimiento que genera el desarrollo de habilidades y competencias en las diversas áreas del conocimiento existentes dentro de la Universidad de La Serena. Buscamos crear un canal de información efectivo a la hora de transmitir un objetivo de aprendizaje. Así, se busca aprovechar al máximo elementos tanto de la imagen como del sonido, los que en conjunto permiten estructurar el video de aprendizaje. En cuanto al tratamiento del sonido, es importante el entendimiento de la palabra hablada, se procura que el orador pueda sintetizar sus contenidos a través de un lenguaje simple, un lenguaje práctico que no se extienda mucho más de 10 minutos. Por otra parte, la imagen se complementa a través de diseños visuales que fortalecen la oratoria del académico y que entregan información más clara. Estos elementos están a cargo de diseñadores multimedia, quienes a través de gráficos, animaciones, infografías, mapas conceptuales, entre otros elementos, enriquecen la imagen del video de aprendizaje.

Pero los efectos comunicativos no solo se limitan a la realización del video, sino también a la forma en que el estudiante y el profesor interactúan. En este punto una serie de variables entran en juego, como el que cumple cada uno, las herramientas de comunicación sincrónicas y asincrónicas.